Retrato mujer (c)Carlos Medina

Hace unos días un amigo me invitó a participar en esta web de fotografía con un artículo, curso o similar.

En el primer momento y ahora mismo que estoy escribiendo estas líneas, no entiendo el motivo ya que fui, soy y seré el eterno aprendiz, pues tengo que aprender continuamente para saciar mi necesidad de crecimiento personal y fotográfico.

Artículo de Opinión.
Por Carlos J. Medina.

Dicho esto, empezaré con un breve relato de lo que yo opino que está sucediendo en los ambientes fotográficos cercanos a mi.

Hablo mucho con fotógrafos ya sean aficionados, profesionales o artistas y no consigo entender en qué momento estoy ya que cuando creía que hacia buenos paisajes, aparece una Estrella que dice que hay que hacerlo de otra manera, que hay que enfocar un elemento cercano y ya todos hacen lo mismo y yo me quedo desfasado.
Cuando me acerco al elemento cercano, aparece otra Estrella que dice que tenemos que ampliar el Rango Dinámico y que el futuro es el ordenador, y yo me quedo desfasado pero esta vez no quiero adaptarme y cambio de los paisajes a la fotografía de acercamiento.

Parecía que volvía a disfrutar de la fotografía aunque los bichos no me atraían y preferí mirar a las flores y plantas de cerca. Pronto descubrí que había más, habían tubos de extensión, fuelles, ópticas invertidas y como no, el futuro era la informática y el procesado selectivo y otra vez me quedé desfasado.

Esta vez decidí regresar a un tipo de fotografía que siempre he practicado y que parecía que no tenía tantos seguidores, la fotografía de retratos o la fotografía de personas.

Empecé prácticamente solo, a casi nadie le atraía eso de hacer fotos a personas y me dije, Eureka por fin, aquí no aparecerán Estrellas. Si antes lo digo antes aparecen.


De repente se llenó el universo, pero no con alguna estrella, en esta ocasión surgió toda una galaxia de entendidos. Y aquí el asunto pareció perder todo el sentido.
Como en botica, había de todo, blanco y negro, HDR, mucha informática, mucho photoshop, mucho desnudo y sobre todo mucha foto de dudoso gusto, fuera el que fuera.

Este fue el momento de inflexión para mi, en este momento me dije que ya basta, que ya no quería ni seguir modas ni dejar lo que me gustaba y me hacía disfrutar.
Ese momento en el que dejas atrás las críticas, las mentiras, las acusaciones de robar modelos y todo lo insoportable que rodea la fotografía, toda la delicadeza que muchos tenemos para no molestar pese a todo.

Ese día descubrí todo un mundo nuevo, mi mundo, mi visión, mi disfrute.


Ese día decidí que la levedad la dejaría para mi familia, para mis amigos y para todo el que quisiera ponerse delante de mi objetivo. Desde ese día tengo muchos nuevos amigos, desde ese día he recuperado viejas amistades, desde ese día he compartido con todo el que ha querido los pocos conocimientos que tengo sobre el uso de la luz y el trato a las personas que posan para mi cámara.

Ya solo me queda invitarlos a practicar la fotografía que a cada uno le guste, aprender de las personas que quieren compartir su tiempo y sus conocimientos, a aprender para mejorar como personas y no solo como fotógrafos, en definitiva, a dejar atrás esa insoportable levedad que nos hace seguir caminos que dictan otros.

DEJA UNA RESPUESTA

Pon tu comentario
Pon tu nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.